ECCLESIA IN EUROPA

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL ECCLESIA IN EUROPA DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II A LOS OBISPOS A LOS PRESBÍTEROS Y DIÁCONOS A LOS CONSAGRADOS Y CONSAGRADAS Y A TODOS LOS FIELES LAICOS SOBRE JESUCRISTO VIVO EN SU IGLESIA Y FUENTE DE ESPERANZA PARA EUROPA

 

INTRODUCCIÓN

Un gozoso anuncio para Europa

1. La Iglesia en Europa ha acompañado con sentimientos de cercanía a sus Obispos reunidos por segunda vez en Sínodo, mientras estaban dedicados a meditar en Jesucristo vivo en su Iglesia y fuente de esperanza para Europa.

Es un tema que también yo, recordando con mis hermanos Obispos las palabras de la Primera Carta de san Pedro, deseo proclamar a todos los cristianos de Europa al comienzo del tercer milenio. « No les tengáis ningún miedo ni os turbéis. Al contrario, dad culto al Señor, Cristo, en vuestros corazones, siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza » (3, 14- 15).(1)

Esta exhortación ha tenido eco continuamente durante el Gran Jubileo del año dos mil, con el cual el Sínodo, celebrado inmediatamente antes, ha estado en estrecha relación, como una puerta abierta hacia él.(2) El Jubileo ha sido « un canto de alabanza único e ininterrumpido a la Trinidad », un auténtico « camino de reconciliación » y un « signo de la genuina esperanza para quienes miran a Cristo y a su Iglesia ».(3) Al dejarnos en herencia la alegría del encuentro vivificante con Cristo, que « es el mismo, ayer, hoy y siempre » (cf. Hb 13, 8), nos ha presentado al Señor Jesús como único e indefectible fundamento de la verdadera esperanza.